Me vais a perdonar si rompo un poco mi línea.
Milá empezó anoche mandando su apoyo a Teresa Romero, la enfermera infectada de ébola. De poco podrá servir, pero yo también quiero mandarle mi fuerza. A ella, una persona capaz de presentarse voluntaria y jugarse la vida por paliar el dolor de otro ser humano.
En fin.
Cambiemos de tercio.
¿Echar a quien? ¿Vídeos de qué? Anoche la gala no fue sino un largo prólogo para ver quién saldría a la palestra y cómo decidirían Lucía y Paula cuál de las dos iba a ser la nominada. Memorable.
Peeeero, ya sabéis que a mi, ni a mis novias, (si hubiese existido alguna) les gusta que adelante acontecimientos.
“La casa vomita información constantemente“, dijo Milá, mientras en su cabeza llevaba pelo de haber tenido problemas al cambiar un enchufe. Problemas de esos que hacen que salten los plomos.
Además, llevaba una falda con ristras de leds a los lados. Era como si se hubiera colgado unos ajos radiactivos. Jo, que práctico. A Milá la sueltas en medio de la Selva Negra alemana y le cambian el nombre a Selva Blanca.
Ni que decir tiene que el tema OMAR-LUCÍA fue el hilo principal.
Un trol de las cavernas podría coger a Omar por los tobillos y agitarlo como un garrote para pegarle a Harry y no se le caería la gorra. Eso lo dice todo. ¿Cómo va a tener el chiquillo riego sanguíneo en el cerebro?
ChulOmar y Luci-fer han estado estos días haciéndose carantoñas como si fueran una parejita feliz normal y corriente que no le hubiera destrozado el corazón a nadie.
Lucía suelta sonrisas a diestro y siniestro con esa boca que tiene, que parece el portón de un ferry. Un verano se echó a tomar el sol en una playa de Algeciras y al bostezar se encontró con la boca llena de seis coches de esos que llevan un bulto enorme atado a la baca camino de Marruecos.
Eso no es una boca, eso es una mina a cielo abierto.
Paula, salá, no sufras por Omar, que si se lo lleva Lucía es como si el de delante pisa una caca: ya no la pisas tú.
A Lucía le joroba que Paula viva. Que respire. Que esté en el mismo planeta que ella. Llegó a pedir “cianuro” para resolver el asunto, poco antes de decir que ella “no es celosa”. “Andaaaa, despechada”, le soltó a Paula. “No estaría aquí enrabiándome“, dijo. EN-RA-BI-ÁN-DO-ME. Cada vez que Lucía dice enrabiándome un catedrático de la RAE pierde sus alas.
“Podríamos ser más canallas o malos y estar intentando hacerla daño, pero no, es ella la que va picando”, dijo la pareja infernal sobre Paula. Claro, al final la Paulizza Fraggle va a tener que dar las gracias porque no la despellejen en el patio y le den de comer los restos a la cabra.
Paula, por su parte, reflexionó: “Le miraba con unos ojos… y me encantaba y ahora le miro y me da asco, ¿cómo me ha podido gustar alguien así? es vomitivo, vomitivo total“. Pobre muchacha. Es como si hubiera despertado una noche después de una borrachera y se hubiera encontrado a Cuasimodo en su cama. Solo que lo mismo a Cuasimodo también le habría dado cosica encontrarse a Paula.
“Yo paso, y a otra cosa mariposa”, dijo Paulizza, tal y como Josefina le espetó a Napoleón cuando se enteró de que había sido derrotado en Waterloo.
“Nos jugamos trecientos mil pavos“, dijo Lucía cuando Vitín le aclaró que unos cojones se ponía él en la nominación. NO, LUCÍA, NO TE JUEGAS NADA. Se congela el infierno y Belcebú se viste de Hello Kitty antes que tú ganes el maletín.
“Yo no tengo la culpa de tener la cultura que no tienen los demás, que hubieran estudiado”, afirmó sin reírse ni nada Omar. JA JA JA JA. Para Omar “cultura” debe ser el nombre de su gorra preferida. Así se llama. Se la pone y tiene “cultura”, se la quita y no.
“Mira que es guapa tu hermana… todo lo que tiene de guapa lo tiene de mala”, soltó Milá a la hermana de la Luci-fer. La muchacha entró en brote, “¡¡NO ES MALA, NO ES MALA!!”.
Me recordó al doctor Frankenstein cuando los del pueblo persiguen al monstruo con antorchas y palos y él se pone delante intentando que no le quemen. Sólo que Lucía no sabe cultivar patatas y tiene menos cicatrices.
“¿Es que tú no te has bajado las bragas hasta los tobillos cuando has estado enamorada?”, dijo la hermana a alguien del público que criticó a Lucifer. Eso dice mucho del amor propio de la hermana y de su actitud independiente y liberada. Esto nos enseña una lección: Si estás enamorada no tienes donde sujetarte la compresa.
El amigo de Omar en plató se ofendió mucho porque Milá habló de que a su colega le falta una muela y se preguntó porqué no se la arreglaba. El colega dijo que Milá había ofendido “a todo el que le faltan muelas” y que si Omar no se lo arregla es porque no tiene dinero. Tócate los cojones, Pepe. Ya veo a la Asociación de Personas a las que les Faltan Muelas enviando mensajes para nominar a Milá.
Con todo, Milá le pidió perdón, porque el muchacho lo estaba vendiendo como si Omar fuera un líder de clase baja luchando por los derechos de los pobres. Teresa de Calcuta al lado de Omar era una puñetera ricachona dada a los excesos. Con lo que se ha gastado en gorras Omar podía tener los dientes de Tom Cruise. Los originales.
Vimos también cómo Lucía tuvo una pesadilla nocturna. Probablemente soñó con el codo peludo de Omar. El payaso de It cuando se va a dormir mira debajo de la cama por si está el codo peludo de Omar.
Shaima es sutil como ella sola: delante de Lucía fue y le dijo a Omar que no le ve los ojos brillantes cuando mira a Lucía. JA JA JA JA ¿Sabéis cuando a Julio César le apuñó su hijo Bruto? Pues eso dolió menos que lo de Shaima a Lucía.
Ah, Omar. Es el embajador del buen rollo. Cuando Omar hace una recepción con embajadores en lugar de Ferreros Roché les pone granadas de fragmentación. Ha discutido con todo el que ha tenido ocasión. Cómo no les iban a nominar.
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